El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un ultimátum a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde circula el 20% del petróleo mundial. Trump advirtió que, de no cumplirse, su gobierno responderá con ataques dirigidos a las centrales eléctricas y puentes iraníes.
Desde el inicio del conflicto, Irán ha mantenido el control del estrecho como medida de presión, afectando la economía global. El mandatorio estadounidense indicó que el plazo vence el martes a las 8:00 p.m., hora local, y afirmó que los iraníes enfrentarán «un infierno» si no liberan el paso.
En la respuesta oficial, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos de generar caos y rechazó las amenazas, señalando que la única solución es respetar los derechos del pueblo iraní y detener este «peligroso juego».
Rusia, aliado de Irán, condenó las advertencias de Trump e instó a Washington a abandonar el lenguaje de ultimátums y retomar el diálogo.
Mientras tanto, en Teherán, la vida cotidiana continúa con normalidad, donde jóvenes disfrutan al aire libre pese a la tensión política.
Además, Trump confirmó que el segundo piloto estadounidense, cuyo avión F-15E se estrelló en Irán el viernes, fue rescatado pero se encuentra gravemente herido.
Esta situación mantiene en alerta a la comunidad internacional, dado el impacto directo en la estabilidad energética y la seguridad regional.
Información basada en reportes publicados por AFP. Fuente original.
