La administración de Rafael López Aliaga en la Municipalidad de Lima ha generado un gasto de más de S/640 millones en contratos directos, también conocidos como contratos a dedo. Sumando el periodo de su sucesor y actual alcalde, Renzo Reggiardo, los desembolsos por esta modalidad superan los S/800 millones.
Estos contratos, que deberían ser excepcionales y están regulados por el artículo 55 de la Ley de Contrataciones Públicas (Ley N° 32069), se justifican solo en casos de emergencia, desabastecimiento, entre entidades estatales o cuando el proveedor es único en el mercado. Sin embargo, la cifra actual contrasta fuertemente con los S/105 millones en contratos directos realizados por el exalcalde Jorge Muñoz, quien estuvo en el cargo hasta 2022.
Durante el mandato de López Aliaga iniciado en 2023, los contratos sin concurso ascendieron a S/42 millones en 2023, S/64 millones en 2024 y un salto significativo a S/621 millones en 2025, representando este último año un 15% del total de contratos municipales.
Este aumento masivo en contratos directos podría representar un desafío financiero y operativo para el próximo alcalde, dado que estas contrataciones suelen ser menos transparentes y más costosas para la administración pública.
La gestión anterior enfrentó gastos directos destinados mayormente a atender la emergencia sanitaria por la pandemia, como la adquisición de mascarillas y plantas de oxígeno. En contraste, la actual administración incrementó los contratos directos sin concurso público en una proporción ocho veces mayor.
La información se basa en registros oficiales del OSCE y reportes de Perú21.
Información basada en reportes publicados por Perú21.
