En el Aeropuerto Internacional de Las Américas José Francisco Peña Gómez (AILA), más de 435 pasajeros que iban a viajar a Madrid quedaron varados debido a un desperfecto mecánico en la aeronave de la aerolínea World2Fly. El vuelo 2W 3410, programado para la noche del jueves, fue suspendido por razones de seguridad.
Los viajeros denunciaron que permanecieron durante largas horas sin recibir información clara ni asistencia adecuada, lo que causó frustración y llevó a una protesta frente a la terminal aeroportuaria. Muchos llegaron al aeropuerto desde la tarde del jueves y fue hasta el mediodía del viernes que comenzaron a obtener respuestas parciales sobre el retraso.
Los pasajeros describieron el ambiente como “angustiante y desesperante”, señalando que inicialmente el personal de la aerolínea no les brindó orientación precisa sobre el estado del vuelo ni soluciones inmediatas.
Ante la tensión generada, varios pasajeros se congregaron en la zona frontal del aeropuerto para exigir explicaciones, lo que provocó que las autoridades reforzaran la seguridad para evitar desórdenes mayores.
Parte de los afectados fue trasladada en minibuses a hoteles en la capital, donde permanecerán hasta que se pueda reparar la aeronave o asignar un avión alternativo para completar el vuelo hacia Madrid.
El presidente de la Junta de Aviación Civil, Héctor Porcella Dumas, aseguró que todos los pasajeros recibirán la asistencia necesaria y negó versiones que indicaban abandono por parte de la aerolínea. Confirmó que se mantiene comunicación con World2Fly para resolver la situación.
Información basada en reportes publicados por Listín Diario. Fuente original
