Mucho se ha hablado y se ha reportado sobre la crisis económica y su impacto en el poder adquisitivo. Ha llegado el día que quizá por vez primera en la historia de este país muchos desearon que no llegara. La Navidad es sinónimo del Niño Jesús y de Santa Claus y ellos a su vez, son sinónimo de regalos. El que tiene un hijo o dos puede hacer de tripas corazón y expandir su creatividad a ver como estira los cobritos para regalarles algo «satisfactorio», el que tiene tres o más chamos, tiene que hacer magia si forma parte de la clase media y baja, pero el mensaje, en todo caso, es ser muy creativos, sinceros y regalar gestos, porque cuando no se puede luchar contra la corriente para entregar un presente físico, no queda otra que derrochar amor y gestos.
Un billete de 100 mil no compra nada y tomando en cuenta que en Navidad hay que comprar -en el peor de los casos- la cena que puede -y en muchos hogares venezolanos será así- que no sea la tradicional cena navideña con las hallacas, el pan de jamón, el pernil, el pavo, las almendras, nueces, el panetón, el ponchecrema, los dulces, etcétera, difícilmente quede para un juguete, un regalo, un detalle.
En tales condiciones, hable con sus niños o hijos si son adolescentes o mayores y deles mucho amor. Invéntese un paseo, una salida en familia -que también genera gastos- pero haga algo que pueda llegar al corazón de su seres queridos.

Organice alguna actividad en casa, así sea una pachanga sencilla con música, juegos y sobre todo exprese a su ser querido mucho afecto y mucho amor. Dígale que por sobre todas las cosas, la carestía, la escasez y la crisis, los aman y los respetan. Deles un gran abrazo y si consiguió algo para compartir en la mesa en Navidad o algún detalle para ponerlo en el árbol -si lo tiene- haga de éstas difíciles navidades al menos un momento para el rencuentro amoroso con sus hijos y seres amados.

Construya tarjetas de navidad con mensajes de amor hacia esa persona que conforma su núcleo familiar, escriba una carta que exprese cuan importante es cada hijo, cada padre, cada madre, cada sobrino, primo, tío, tía, abuelos. Todo lo que se da con amor, con amor se recibe.

Quien es creyente de Dios, reúnase con su familia en torno a él y a La Chinita y pida con fe, agradeciendo primero la dicha de estar vivos, de tener salud y pedir siempre salud y vida para todos los seres humanos.

Aleje de su corazón pensamientos de odio, de venganza y de desesperanza aun cuando es totalmente comprensible que afloren esos grises sentimientos en su alma, Dios reconforta y abre caminos donde el hombre piensa que es imposible.

Felices Fiestas, les desea a todos y todas el equipo de prensa, personal obrero y administrativo de NotiZuliaNet, deseando que renazca en cada uno de nuestros corazones ese Niño Dios que ha de venir a renovar nuestra fe y nuestra convicción.
Qué todos los seres sean felices, que todos los seres sean dichosos, que todos los seres sean en paz.
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