En Colombia, varios funcionarios del Gobierno de Gustavo Petro han dejado sus cargos tras verse envueltos en escándalos, solo para volver a ser reubicados en nuevas posiciones cercanas al presidente.
Recientemente, Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, recibió una licencia no remunerada hasta el 21 de junio en medio de cuestionamientos dentro de la junta por sus resultados y problemas legales. En lugar de ser destituido, fue enviado a un descanso temporal.
Este patrón de reubicación tras controversias no es nuevo en la administración actual. Figuras como Armando Benedetti, Laura Sarabia, Alfredo Saade e Irene Vélez también han sido removidas temporalmente y luego reincorporadas en otros cargos.
Armando Benedetti, un aliado clave durante la campaña presidencial de 2022, fue inicialmente enviado a la embajada en Venezuela. Salió de ese cargo después de que se difundieran audios en los que amenazaba a Laura Sarabia con revelar supuestas irregularidades en la campaña. Posteriormente, fue nombrado embajador ante la FAO, cargo del que salió tras un escándalo por presunta violencia de género. Más tarde regresó como jefe de gabinete en febrero de 2025, y actualmente es el ministro del Interior.
Estos movimientos reflejan la dinámica política del gobierno, donde funcionarios cuestionados son apartados temporalmente sin perder su cercanía al presidente Petro.
Información basada en reportes publicados por El Espectador. Fuente original
