La tensión en Oriente Medio alcanzó un punto crítico este martes, cuando Estados Unidos e Israel intensificaron sus ataques contra Irán en las horas previas al vencimiento del ultimátum impuesto por el presidente Donald Trump. El plazo para que Irán reabra el estratégico estrecho de Ormuz expiró, mientras el país persa sufrió nuevos bombardeos que dejaron al menos 18 muertos.
En un intento por evitar una escalada mayor, diplomáticos de Pakistán, Egipto y Turquía se encuentran en Islamabad negociando hasta el último minuto. Pese a que Irán presentó un plan de diez puntos que abrió una ventana de esperanza, Trump lo calificó de «insuficiente» y reiteró su amenaza de atacar infraestructura clave en Irán. Sobre las denuncias por posibles crímenes de guerra, Trump afirmó que «no le preocupan en absoluto».
En el terreno, las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron ataques aéreos contra un complejo petroquímico en Shiraz y una base de misiles balísticos al noroeste de Irán. La seguridad civil está en alerta máxima tras la advertencia israelí a los iraníes para que desocupen la red ferroviaria nacional antes de las 19:00 horas (hora de Colombia), ya que el uso de trenes se considera peligroso.
Además, se reportaron tiroteos cerca del consulado israelí en Estambul y el cierre temporal del puente que conecta Arabia Saudita con Baréin, debido a la amenaza inminente de nuevos ataques. El saldo humano del conflicto supera ya las 3,600 muertes en Irán, incluyendo más de 200 niños, según organizaciones de derechos humanos.
Mientras tanto, Arabia Saudita intercepta drones y misiles dirigidos a sus instalaciones energéticas. En la ONU, la comunidad internacional sigue de cerca la votación en el Consejo de Seguridad sobre una resolución para proteger la navegación comercial en la región.
Los Guardianes de la Revolución, brazo militar ideológico iraní, emitieron una dura advertencia: amenazan con acciones que dejarían a Estados Unidos y sus aliados sin acceso al petróleo y gas de la región por años. Añadieron que si EE. UU. cruza líneas rojas, su respuesta se extenderá más allá del Medio Oriente.
Por su parte, Japón y Corea del Sur buscan establecer contacto directo con Teherán para contribuir a la desescalada. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, confirmó preparativos para hablar con el presidente iraní Masud Pezeshkian.
Este conflicto directo entre EE. UU., Israel e Irán continúa con consecuencias humanas y geopolíticas graves, y la situación sigue en desarrollo.
Información basada en reportes publicados por El Espectador. Fuente original
